Ausencias de los empleados

7/2019

15 de julio de 2019

Marta Moreira Fernández

Ausencia justificada por un médico de la Seguridad Social.

 

Según el Estatuto de los Trabajadores (ET) la ausencia en el puesto de trabajo por un accidente laboral, una enfermedad o accidente no laboral, y un tratamiento médico por una enfermedad grave estará justificada con derecho a remuneración siempre y cuando los trabajadores demuestren su ausencia con el correspondiente parte de baja expedido por un médico de la Seguridad Social.

 

Ausencia justificada por un médico de la Seguridad Social, distinta a la baja.

 

Si un trabajador presenta a su Empresa un justificante médico expedido por la Seguridad Social que no implica una baja por incapacidad temporal dicha ausencia estaría justificada y, por tanto, no sería sancionable.

 

Salvo que el Convenio Colectivo de aplicación reconozca el parte de reposo como un permiso retribuido, la Empresa puede descontar de su salario la parte correspondiente de esa ausencia del trabajador. Además,  esos días cotizarán tomando como base de cotización el mínimo que corresponda a la categoría profesional del trabajador.

 

Ausencia justificada por un médico privado.

 

Los médicos privados carecen de autoridad para realizar partes de baja y de alta médica, dicha potestad corresponde exclusivamente a los médicos de la Seguridad Social, y deben aportarse a la Empresa dentro de los 3 primeros días de su expedición.

 

De este modo, si el empleado aporta un certificado de un médico privado que recomienda reposo domiciliario u hospitalario, la ausencia estaría justificada  por lo que no podrá ser sancionado pero la Empresa podrá descontar el importe proporcional de salario y pagas extraordinarias.

 

Ausencia no justificada.

 

De acuerdo con el art. 20.4 ET si un empleado se basa en su mal estado de salud para justificar sus faltas de asistencia al trabajo pero no aporta prueba alguna, la Empresa tendrá derecho a comprobar el estado de sus trabajadores mediante un reconocimiento médico.

 

La ausencia del puesto de trabajo sin justificar puede implicar la comisión de una falta leve con la imposición de una amonestación al trabajador, pudiendo llegar a considerarse una infracción grave o incluso muy grave en función de la reincidencia y del contenido del Convenio Colectivo que resulte de aplicación, lo que implicaría la suspensión de empleo y sueldo o incluso el despido disciplinario.

 

Además de la correspondiente sanción, la Empresa podrá descontar la parte proporcional de días u horas de ausencia del trabajador de su salario, y la parte correspondiente del descanso semanal retribuido y de las pagas extraordinarias, pero se mantendrá  la obligación de cotizar por la base mínima.

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