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Tiempos de descanso en el sector del transporte

29.01.2021

 

       Al margen de la jornada máxima que regule cada Convenio, debe respetarse los siguientes límites generales:

 

  • Los empleados no pueden trabajar más de nueve horas diarias (art. 34.3 del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores (ET)).

 

  • Tampoco pueden trabajar más de 40 horas semanales de promedio en cómputo anual (art. 34.1 ET).

 

  • Entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente mediarán, como mínimo, doce horas (art. 34.3 ET).

 

  • Siempre que la duración de la jornada diaria continuada exceda de seis horas, deberá establecerse un periodo de descanso durante la misma de duración no inferior a quince minutos (o de treinta si se trata de menores de 18 años que trabajan más de cuatro horas y media seguidas). Dicho descanso no es retribuido por lo que ese tiempo se debe recuperar.

 

Ahora bien, si los trabajadores nunca han recuperado esos 15 minutos de descanso obligatorio (bocadillo) habrán consolidado dichos beneficios y no se les podrá obligar a que los recuperen, salvo que se lleve a cabo un procedimiento de modificación sustancial de condiciones de trabajo que requiere justificar la decisión y probarla.

 

En lo que a la actividad del transporte se refiere, habrá que estar a los siguientes límites:

 

  • Conducción ininterrumpida: Tras un período de conducción de cuatro horas y media, el conductor hará una pausa ininterrumpida de al menos 45 minutos. Podrá sustituirse dicha pausa por una pausa de al menos 15 minutos seguida de una pausa de al menos 30 minutos, ambas intercaladas en el período de conducción de 4 horas y media.

 

  • Conducción diaria: El tiempo máximo de conducción diario no puede exceder de 9 horas, salvo dos veces a la semana que puede llegar a las 10 horas.

 

  • Conducción semanal: El tiempo de conducción semanal no superará las 56 horas (se entenderá por semana el período de tiempo comprendido entre las 00.00 del lunes y las 24.00 del domingo).

 

  • Conducción bisemanal: El tiempo de conducción en dos semanas consecutivas no puede exceder de 90 horas. Así, si en una semana se conduce durante 56 horas (máximo permitido), en la siguiente sólo podrá conducirse durante 34 horas, puesto ambas suman el máximo de 90 horas

 

Para el cómputo de la jornada en el sector del transporte hay que distinguir entre tiempo de trabajo efectivo y tiempo de presencia, tal y como dispone el del Real Decreto 1561/1995 sobre jornadas especiales de trabajo:

 

  • Tiempo de trabajo efectivo. Aquel en el que el trabajador se encuentre a disposición del empresario y en el ejercicio de su actividad, realizando las funciones propias de la conducción del vehículo o medio de transporte u otros trabajos durante el tiempo de circulación de los mismos, o trabajos auxiliares que se efectúen en relación con el vehículo o medio de transporte, o su carga.

 

Se entienden comprendidos dentro del tiempo de trabajo efectivo los períodos durante los que el trabajador no puede disponer libremente de su tiempo y tiene que permanecer en el lugar de trabajo dispuesto a realizar su trabajo normal, realizando las tareas relacionadas con el servicio, incluidos, en particular, los períodos de espera de carga y descarga cuando no se conozca de antemano su duración previsible.

 

  • Tiempo de presencia. Aquel en el que el trabajador se encuentre a disposición del empresario sin prestar trabajo efectivo, por razones de espera, expectativas, servicios de guardia, viajes sin servicio, averías, comidas en ruta u otras similares. No podrán exceder en ningún caso de veinte horas semanales de promedio en un período de referencia de un mes.

 

Las horas de presencia no computarán a efectos de la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo, ni para el límite máximo de las horas extraordinarias. Salvo que se acuerde su compensación con períodos equivalentes de descanso retribuido, se abonarán con un salario de cuantía no inferior al correspondiente a las horas ordinarias.

 

Se entienden comprendidos dentro del tiempo de presencia, los períodos distintos de las pausas y de los descansos, durante los que el trabajador no lleva a cabo ninguna actividad de conducción u otros trabajos y no está obligado a permanecer en su lugar de trabajo, pero tiene que estar disponible para responder a posibles instrucciones que le ordenen emprender o reanudar la conducción o realizar otros trabajos.

 

En particular, siempre que concurran las circunstancias anteriores y, conforme a lo señalado, no constituyan una pausa o un descanso, serán considerados tiempo de presencia los siguientes períodos:

 

  1. Los períodos durante los cuales el trabajador acompañe a un vehículo transportado en transbordador o tren.

 

  1. Los períodos de espera en fronteras o los causados por las prohibiciones de circular. El trabajador móvil deberá conocer de antemano los períodos señalados y su previsible duración.

 

  1. Las dos primeras horas de cada período de espera de carga o de descarga. La tercera hora y siguientes se considerarán tiempo de trabajo efectivo, salvo que se conozca de antemano su duración previsible.

 

  1. Los períodos de tiempo en los que un trabajador móvil que conduce en equipo permanezca sentado o acostado en una litera durante la circulación en el vehículo.

 

El tiempo de presencia puede ser objeto de retribución en dinero como si fueran horas ordinarias de trabajo, sumando este a la retribución del trabajador por el tiempo de trabajo o bien puede compensarse por tiempo de descanso retribuido, es decir, concediendo tantas horas libres de trabajo como horas de presencia se hayan efectuado.

 

 

 

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